Escrito por: Kefren Paris.
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Tengo catorce años, pero desde los doce llevo vida sexual activa, incluso ya estoy planificando para evitar embarazos a tan temprana edad…Mi padre nos abandonó hace tiempo, tengo un hermano dos años mayor que yo, pero es medio tonto y mi mamá nos tiene que mantener a los tres…ella no tuvo estudio, trabaja algunos días en casas de familia y el resto del tiempo se rebusca con hombres que la llaman a su celular, creo que es lo que llaman una prepago…

Hemos tenido una vida muy dura y a pesar d que mi mamá es así, no crean que fue ella quien me metió en esto, fueron mis amigas de colegio, tan jóvenes como yo pero con mucha experiencia…poco antes de cumplir mis trece años, un día cualquiera una de mis amigas me dijo que si quería ganarme fácilmente unas doscientas mil lukas; me impresionó, me parecía mucho dinero pero al mismo tiempo poco por mi virguito; entonces ella me explicó que no tendría que ponerlo, simplemente dejarme tomar unas fotos desnuda y que me acariciarían un poco…

-sólo eso?- pregunté- Sí, nada más- me contestó y agregó: -Yo te acompaño y estaré presente cuando te hagan las fotos-

El día convenido, me fui de casa con el pretexto de ir a hacer una tarea donde una amiga, advirtiendo que volveríamos tarde; Yesica ya me espera en el paradero, tomamos un colectivo que nos dejó cerca de la casa del cliente; antes de entrar me advirtió:

-Por nada del mundo la vayas a dar cuca al viejo, eso tenemos que arreglarlo para otro día y por mucho más billete…

Tocó el timbre de la puerta y un cucho de unos 50 años nos abrió, estaba bien vestido y olía a loción, no era feo pero tampoco bonito, tenía una voz grave y al fondo de la sala se escuchaba una suave música…era una casa muy elegante, con muebles finos, pinturas al óleo y algunas armaduras, diplomas y escudos en las paredes, el viejo había sido militar según me dijo mi amiga después…

-¡Hola Yesica, qué gusto verte! Veo que vienes muy bien acompañada… Fue el saludo formal del viejo.

–Mucho gusto don José, esta es mi amiga Karla de quien le he hablado; ella ya sabe lo que tiene que hacer, pero le advierto que aún es virgen, así que si quiere algo más, será para otro día y con otro arreglo…

-No te preocupes Yesica, está muy linda y tendrás lo tuyo, por mi parte sólo le tomaré algunas fotos pero nada más; no me gusta meterme con virgos…-Siéntense voy a traerles algo de beber. Mientras el viejo fue al bar y sirvió un par de gaseosas, miré todo lo que más pude tratando de adivinar dónde me tomaría las fotos, pero no vi nada especial. Cuando regresó con los refrescos, dirigiéndose a mí, me dijo: -No te preocupes Karla, estamos solos, hemos convenido que tu amiga te acompañe siempre para que estés tranquila, las fotos las vamos a tomar en mi alcoba, para que sean un poco más “intimas” – subrayó la última palabra. Sentí un poco de temor, pero pensé en las cosas que compraría con ese dinero, algo que mi mamá nunca podría darme, además, mi novio ya me había tomado fotos desnuda con su celular y sólo me había dado besos, pero nada de dinero…

Mientras tomábamos la gaseosa, él salió de la sala y se dirigió a una alcoba también muy lujosa como lo comprobé luego. Desde allá llamó diciendo:

-Yesica, cuando quieras pueden entrar.

-Vamos, no le gusta esperar y será mejor no demorarnos, alguien podría llegar- dijo mi amiga y levantándome del brazo me llevó hasta la alcoba donde nos esperaba el viejo; no sé por qué pero me dio la impresión que ella ya conocía muy bien la casa. Él estaba recostado en un sillón al lado de una linda cama de cedro torneada y tallada, cubierta con un hermoso tendido bordado, dos cojines del mismo material…me pidió que fuera al baño privado y me pusiera cómoda, es decir, me quitara la ropa y me quedara sólo en interiores…

-Vamos Yesica, acompáñame – le dije a mi amiga. Sentí un temblorcito pero ella me animó –Tranquila Karla, el viejo es buena papa y seguro quedará encantado contigo, conozco sus gustos; además es muy educado y sabe tratar bien a las chicas, yo sé por qué te lo digo… Ella me ayudó a quitarme todo hasta quedar sólo en bragas y sostenes, a esa edad ya tenía unas lindas teticas paraditas con pezoncito hinchado, rosadito que enloquecían a mi novio…

Salí despacio, simulando cubrirme con una toalla que encontré allí…Yesica salió primero no sin antes darme las “instrucciones” necesarias…el viejo ya tenía la cámara lista y empezó a disparar desde que me tuvo a tiro…por momentos el flash me dejaba ciega, pero tan pronto me recuperaba hacía otros movimientos, me imaginé las películas de modelos y traté de hacerlo lo mejor que pude…el viejo se paseaba por todos lados, enfocando desde todos los ángulos posibles…al rato, cuando me vio más tranquila me dijo:

-Por favor, quítate los sostenes muy despacio, quiero ver esas maravillas de pechitos. Así lo hice, dándole la espalda me quité con mucha picardía mi topcito, giré hacia él cubriéndome con mis brazos para luego acercarme y dejarme ver los pechos….el cucho lanzó un profundo suspiro y acercándose casi rogó:

-¡Puedo tocarlos, mi vida?!…-Claro señor, para eso son- respondí tímidamente.

-¡Son divinos! Divinos!!! Tal como me dijo tu amiga, en verdad incomparables…déjame besarlos, si?…

Pero antes que respondiera ya los estaba besando y chupando con mucha delicadeza…no pude evitar un ligero estremecimiento, nunca antes me había acariciado un hombre tan maduro, me daba algo de miedo, vergüenza y al mismo tiempo excitación; pude sentir su enorme tranca resbalando por mi pierna, pues se había puesto de rodillas y me aprisionaba la pierna entre las suyas…Yo cerré mis ojos y dejé que lo hiciera, empezaba a calentarme…no supe a qué horas me fue acariciando el bizcocho por encima de las bragas, pero lo cierto es que logró hacerme mojar…bajó besándome por todos lados hasta el ombligo y un poco más abajo para decir con su voz casi implorante:

-Puedo quitarte los pantys, amorcito? –Sí ud quiere, señor.

Contesté entre temerosa y cachonda, tanta delicadeza me estaba poniendo al vuelo…con mucha ternura los fue bajando sin dejar de besarme por todas partes, haciéndome cosquillas con la punta de su lengua hasta rozar la comisura de mi rajita….a todas estas mi amiga, a una señal de él había cogido la cámara y nos estaba tomando fotos…

-Espera Yesica- interrumpió él-, permíteme yo hago un par de fotos más de esta divinidad de cosita.

Acto seguido me pidió que me acostara en su cama, que posara allí para él hacerme las mejores fotos del día…entonces me recosté en esos lujosos cojines, boca arriba, unas veces abriendo las piernas, mostrando mi bizcochito de varias formas, otras él se paraba atrás mío y me tomaba fotos en perspectiva desde la cabeza; después me pidió que me pusiera de pie en la cama, así él se puso a mis pies y me hizo varia tomas hacia arriba, para que se viera mi chimbita en primer plano y mis teteritos al fondo…Me hizo muchas fotos de mis tetas, era lo mejor que había visto, me decía y seguía tomando fotos.

Cuando consideró suficiente, le pidió de nuevo a Yesica que tomara otras mientras él me acariciaba…de nuevo me chupó las teticas con mucha delicadeza, me acarició el pancito, me besó, primero con suavidad, tomándome los pechos entre sus dedos se fue al pozo y me fue hundiendo la lengua, pasándola de arriba abajo, pegándose de mi gallito, abriéndomela con sus dedos para meter su lengua hasta el fondo….oooohhhh…¡qué manera de mamar! No resistí mucho y me dejé venir con todo…

-En verdad eres vírgen aún –dijo- será mejor dejarte así, no me gusta encartarme con virguitos así…

Se puso de pie –con tu permiso, nena linda- y acto seguido sacó su enorme verga y sin pensarlo dos veces se hizo tremenda pajeada, claro que fue rápido que se descargó en chorros de leche que a mí me hubiera gustado recibir, pero el compromiso era ese, no darle cuquita todavía…tampoco me atreví a mamárselo, aunque estaba a punto de hacerlo, yo también estaba demasiado cachonda, me habría gustado que semejante verga me hubiera desvirgado, se veía tan esplendorosa que me moría de gana por sentirlo adentro.

-Por favor, Karla, vístete ya, ha sido suficiente por hoy.

Fue una orden grave y perentoria que no me hizo dudar…me dirigí al baño seguida de mi amiga que ya había dejado la cámara. Unos minutos más tarde, él nos estaba esperando en la sala, con mucha galantería, me besó en la mejilla al tiempo que nos pagaba. -Espero que nos volvamos a ver, cariño, estás muy hermosa y desearía repetir la experiencia.


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