Enviado por: Anónimo.

Mi hermano siempre ha querido follarme pero yo no me dejaba a pesar de que lo estaba deseando. Él es alto, bien formado y con una verga que le rompe los pantalones aunque no esté empalmado. Un día me propuso un juego y me dijo que si perdía debería follar con él. Yo, como soy muy buena en los juegos acepté encantada.

Tienes que hacer 4 puntos antes que el otro me dijo y me llevó a un campo. Sacó unas pelotas y señaló un agujero en la tierra; tienes que meter las bolas allí, si no te meto la polla en el agujero me dijo mirándome de arriba abajo. Yo llevaba un short y una camisa entreabierta y su mirada literalmente los traspasó. Al final él ganó el juego y tuve que pagar el premio.

Para empezar me llevó a un descampado y tendió una manta. Después me agarró y me tumbó encima. Empezó por abrirme la blusa diciendo: que melones más ricos me voy a comer, y empezó chupando el pezón hasta casi meter mis pechos en la boca ya que no son muy grandes. Después me chupó también el chocho y me ordenó hacerle una mamada, pero no quiso correrse en mi boca sino que me tumbó y se corrió en todo el coño. Tras terminar descansamos un rato, pero mi hermano seguía cachondo, así que me abrió bien de piernas y me la metió despacio mirándome a los ojos mientras yo gemía. Siguió despacio torturándome con su enorme verga que casi no cabía en mi estrecha madriguera. De un certero golpe se hundió entero y empezó a moverse como un poseso hasta tener el orgasmo más potente de su vida como me confesaría unos días después. Ahora ya no follamos ya que estamos en ciudades distintas, pero nunca se sabe…

(Visited 12,717 times, 1 visits today)