sexy relatos esposa infiel

MM – Autora de este relato

Enviado por: MM (en la foto)

Es la primera ves que escribo pero quería contarlo hace rato….Esto fue lo que me sucedió en mis vacaciones con mi esposo. Todo había transcurrido con toda normalidad durante los tres primeros días, y mientras esa tarde como siempre los dos solos estábamos en el bar tomándonos un refresco, charlábamos, aunque la conversación no era muy amañadora pero la estábamos pasando bien, a un lado de nosotros se encontraba una pareja, no me había fijado de quienes eran cuando de pronto la chica que se encontraba sentada en esa mesa al querer sentarse vacio sobre la camisa de mi esposo la copa del licor que estaban tomando, muy apenada le pidió disculpas a mi esposo, el esposo de la chica se levanto también sonriendo y apenado y pues esa fue una buena disculpa para invitarnos a tomarnos una copa de ron. Fue así como conocimos a esta pareja con quienes nos sentamos e iniciamos una conversación muy amena, después de habernos tomado varias copas note que Hernán el esposo de Erika la chica que vacio el licor a mi esposo me guiñaba el ojo y me sonreía de forma muy disimulada, al principio me sentí mal pues sentía que ellos se iban a dar cuenta pero al calor de los tragos fuimos tomando más confianza, pedimos otra botella de ron Andrés mi esposo dijo que quería meterse a la piscina y fue cuando nos dirigimos a una piscina no muy profunda, al estar ahí Hernán se quito la sudadera que tenia, guauuu fue ahí donde me di cuenta que tenía unas piernas espectaculares se notaba que hacía mucho deporte, el tenia un short pequeño y ufff se le notaba un gran bulto en medio de sus piernas, no puedo negarlo esas piernas y ese bulto sumado a ese ron que tomaba me excitaron se veía tan sensual, nos sentamos al filo de la piscina y mi esposo se fue al baño mientras Erika que charlaba con nosotros de un momento a otro se lanzo a la piscina (que no era profunda), en ese momento Hernán me dijo muy cerca: -señora que cuerpo tan excitante tiene usted-, no lo puedo negar me excito lo que me dijo y la forma como lo dijo, el era un hombre como de unos 35 años como de 1,70 de estatura no era muy simpático pero en short se veía riquísimo, cuando el me dijo eso creo que me sonroje y le lance una sonrisa, tenía que contestarle de alguna forma el piropo, yo tenía la mano en la pared de la piscina y el puso su mano sobre la mía, y me la acariciaba, me gustaba eso, en ese momento llego mi esposo. Creo que ya eran las 11 de la noche y habíamos tomado mucho ya los cuidadores nos habían sacado de la piscina hace rato previendo algún peligro pues estábamos muy tomados, seguimos tomando a un lado de la piscina y estábamos muy juntos pues nos separaba una mesita muy pequeña, yo ya estaba en vestido de baño lo mismo que ellos, cuando siento que una mano acariciaba mi pierna hufff que rico sentía, era Hernán, me acariciaba mientras mi esposo ebrio hablaba babosadas con Erika, el me seguía tocando yo estaba tan mojada sentía sus manos grandes que llegaron hasta mi vagina, despacio y con tacto el metió sus dedos por entre mi vestido de baño, y sentí su dedo en mi vagina ufff no saben lo que sentía, no pude mas no aguante mas, mi mano izquierda la puse encima de sus piernas, me moría de ganas de tocárselas llegue hasta ese bulto que se formaba en su short, no puede ser que cosa tan grande no me atreví a meter mi mano pero le tocaba su pene por encima de su short, lo sentía grande y grueso mientras él seguía dándome dedo en mi vagina, lo deseaba tanto, no se imaginan cuanto, quería que me cogiera, quería que me hiciera suya no aguantaba más de pronto me levante no podía soportar tanto así que decidí alejarme diciendo que iba al baño. En el baño me eche agua en la cara y a los minutos Salí, cuando lo hice en la puerta estaba esperándome Hernán, me dijo: -ven no aguanto más vamos acá atrás, me deje llevar a la parte de atrás del bar de la piscina, estaba solo y oscuro hay me tiro contra la pared, me metió las manos en las tetas me las saco y me las chupo con deliciosa brusquedad mientras yo metí mi mano en su short y saque su pene, estaba rico lo sentí duro y grande (les confieso que mi marido tiene un pene pequeño) quería chuparlo y no podía pues el estaba chupándome las tetas y ya metiéndome sus dedos en mi vagina, –déjame chupártela– le dije, –déjame chupártela– me agacho la cabeza y me la metí en mi boca guauuuu mi marido no tenía una verga tan grande, la tiene tan rica, mientras se la chupaba le tocaba las piernas y sus nalgas que las tenia duras, todo era rápido y rico, delicioso, de un momento a otro me levanto me bajo mis tangas y me penetro lo hicimos de pie huffff me lo metía una y otra vez, con brusquedad, pero que brusquedad me agarraba mi trasero y me lo empujaba yo creo que hasta sus huevas me las metía, mientras me besaba y me metía su lengua en mi boca, y yo mientras tanto acariciaba sus nalgas, de pronto me dijo me voy a venir y me voy a retirar- si, le dije, y yo misma lo saque y me lo puse en la boca, me vacio todo en mi boca y en mi pecho, no sé cómo se lo imaginen, pero fue espectacular, al llegar a la mesa mi esposo en su ebriedad no noto mi ausencia mientras que Erika me pregunto si había visto a Hernán pues se estaba demorando. Al otro día nos vimos a escondidas en un hotel diferente y nos comimos toda la tarde, nunca mas volví a saber de él………

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